jueves, 17 de noviembre de 2016

New York New York

Queridos,

Aunque estoy mandando hasta hoy esta reseña, hicimos este viaje en Septiembre, dos meses antes de saber la aciaga noticia del flamante presidente que escogieron estas personas...

Este viaje con nuestros amigos Lilly y Luis Fernando se planeó con meses de anticipación. Teníamos muchas ganas de volver a estar juntos después compartir viajes en diferentes lugares. La pasamos muy bien juntos.

Rentamos un departamento en Brooklyn, y viajábamos todos los días a Manhattan (media hora) para llenarnos los ojos de belleza y todo lo interesante que esta ciudad ofrece.



No importa por dónde camines en esta ciudad, siempre hay algo interesante que ver.


O qué comer...

Ramón y yo teníamos muchas ganas de ir al estadio de los Yankees, resulta que jugaron nuestros dos amores, ellos y los Blue Jays de Toronto. Una fila interminable para entrar, pero disfrutamos cada momento.


Cómo no llegarle al hotdog...

Lilly había arreglado una noche de swing y cena, ¡ah! cómo disfrutamos...



Caminamos por la "Green Mile", una milla que había sido vía del tren y que han arreglado para que la gente pasee, o se tome un cafecito...





Muy agradable experiencia.

Algo que nos encantó fue conocer la Frick Collection, un museo nuevo para nosotros, y que se volvió uno de nuestros preferidos, este señor Henry Clay Frick, un empresario del acero que hizo su fortuna en Pittsburgh, y amante del arte, decidió invertir en eso, y construir su casa pensando de antemano que sería un día un museo. Desgraciadamente para él la vivió sólo 5 años. Una joya. Todos nuestros pintores o escultores favoritos estaban allí. Había 4 o 5 piezas de cada uno. Un museo pequeño lleno de perlas como esas es lo que uno quiere en la vida...



Fuimos también al Metropolitan a ver una exposición muy interesante, "Unfinished", una colección de obras de todo tipo, sin terminar. La reflexión que se hace es ¿cuándo una obra está terminada? No siempre el autor está de acuerdo con el público, a veces el artista siente que le falta y la recepción de la crítica es que no le falta nada, a veces es al revés, el autor la deja sin terminar a propósito...

Miren:


Esta obra, por ejemplo, de Benjamin West, representa a la Comisión que negoció el Tratado preliminar de la Revolución Americana, en París el 30 de noviembre de 1782, los ingleses  Richard Oswald y su secretario deberían sentarse a la derecha, pero parece que no estaban tan dispuestos. Así quedó el cuadro.



Este cuadro de Jacques Louis David, La muerte de Bara, muestra al adolescente francés Joseph Bara, muerto en una escaramuza con los Realistas franceses en 1793, y de acuerdo a Maximiliano Robespierre, respondió Viva la República, contra el Viva el Rey esperado... El cuadro muestra un niño expirando por la Revolución.


Este cuadro, el último de Van Gogh, Calle de Auvers-sur-Oise, con el cielo sin terminar, antes de suicidarse en 1890.



No puede uno dejar de maravillarse por la mano del hombre en estos impresionantes rascacielos.

Y no podía faltar una obra de Broadway, algo simpático fue que escogimos  Un Americano en París, sin saber que hacia allá iríamos. Luego una deliciosa cena entre amigos:



Como nos fuimos en coche, paramos en Kingston de regreso, para conocer. Originalmente ésta sería la capital de Canadá, pero estaba demasiado cerca de EUA...



Muy inglesa la ciudad. Por cierto, encontramos a tres mexicanos con negocios prósperos aquí. Muchos paisanos quieren vivir en Canadá, luego por qué...

Un hermoso viaje para recordar.

Besos cosmopolitas.

sábado, 22 de octubre de 2016

Pompeya en Montreal

Queridos,
Hace mucho que no me siento a reseñar nada. Han pasado tantas cosas en nuestras vidas en los últimos meses, y sobre todo, hace unas semanas invitaron a Ramón a dirigir la UNAM-FRANCIA, lo que nos llevó a cambiar el ritmo tranquilo que apenas estábamos disfrutando.
Un nuevo cambio, que implica nuevos retos y la aventura de volver a Europa, con toda la cultura que eso trae. La vida te da sorpresas. Nunca pensamos que iríamos a París de nuevo a vivir.
Antes de empezar a reseñar allá, les compartiré ésta, un viaje a Nueva York que hicimos con Lilly y Luis Fernando hacer unas semanas.

En estos meses he seguido tomando fotos de lo que visitamos, y es hasta ahora que tengo la calma para compartirles esta exposición que estuvo en el Museo de Bellas Artes en Montreal en abril. Ya había reseñado hace años una exposición que vimos en el Museo Maillol en París, casi todas la piezas venían a su vez del Museo de Nápoles. Esta nueva exposición era aún más grande y como siempre, me sorprendió ver el refinamiento con el que vivían estos señores.

No cabe duda de que cuando se llega a cierta base de satisfacción, se pasa al siguiente nivel, y no sólo se quiere comer, sino comer bien, no sólo taparse, sino vestirse, y así todo.

Me llamó la atención esta primera pintura, que a primera vista parece una panadería:


Pero resulta que no. Es nada menos que el reparto de tortas de los políticos del pasado. Los hombres que querían ocupar algún puesto público, hacían campaña repartiendo pan. Así que no nos extrañemos que nuestros políticos de ahora lo sigan haciendo, no inventaron el hilo negro...


Por cierto que de forma increíble, se rescató entre las cenizas un pedazo de hogaza...

Es sorprendente cómo gracias a la lava todo quedó enterrado, y por lo tanto, gracias a la tecnología todo lo que había debajo pudo rescatarse y podemos tener una imagen clara de la forma en que vivían hace dos mil años.

Los pompeyanos eran refinados en todos sentidos, les comparto algunas cosas que se rescataron:


Los frescos en las paredes de sus casas,



Los mosaicos que mandaban a hacer como retratos de los más ricos,



Los espejos que utilizaban las mujeres.

Un dato que me llamó mucho la atención en un documental que vi en Netflix sobre Pompeya y que por cierto les recomiendo mucho, es que ya había "tintorerías". Lavaban la ropa con orina, en estanques de unos 20 centímetros de profundidad, y los esclavos con los pies pisaban la ropa y así la desmanchaban. Espero que hayan tenido una buena forma de quitar el olor después...

Utilizaban el vidrio con maestría, para beber o para adornar. Miren:







Hermoso...

Recuerdo en la otra exposición esta pieza, una coladera; me pareció increíble que desde esa época los utensilios de cocina fueran no sólo funcionales sino también bellos.


Esta es una de tantas que se rescataron con los restos intactos de personas o animales, que aunque un poco morbosas, nos muestra cómo el fuego y el humo los tomo por sorpresa a todos. Poquísimos lograron escapar.


Hay pruebas de que hacían teatro, esta figura en terracota que originalmente estaba pintada en colores, fue descubierta en 1672, a la entrada de un jardín privado, cerca del teatro de Pompeya. Muestra un actor que representa un papel femenino. Supongo que a las mujeres no las dejaban actuar:


Me llamaron la atención estos perfumeros en forma de pájaro, de unos 8 centímetros, bellísimos:



También me sorprendió esta charola, cuyas asas eran ya movibles:


Y las joyas, qué refinamiento digno de cualquier joyería moderna...





Esta vasija de barro hacía un papel muy interesante: era una trampa para lirones, cuya carne parecía ser muy apreciada. Dentro de ella alimentaban al lirón, que podía moverse mientras engordaba, pero tenía un tope, así que no podía salir. Cuando lo consideraban suficientemente gordito se acababa el juego para el pobre animalito...


En fin, el ser humano usando su inteligencia en su beneficio.

Les dejo pues esta pequeña muestra de lo que es una cultura que desapareció en horas y que nos dejó enterrada su belleza, para nuestro gozo visual.

Fui sola al museo, y después me tomé una copa en el restaurante, para brindar por  Ustedes, mis lectores:


Besos refinados.

domingo, 10 de abril de 2016

El hiperrealismo en la escultura. Ron Muek.

Queridos,

Este sábado tuvimos el privilegio de ver unas piezas de Ron Muek en nuestro museo de Bellas Artes. Ya habíamos visto una más en París, Mariana y yo, en la Fundación Cartier, y después de esa, no me perderé ninguna que esté a mi alcance.

En la exposición temporal también presentaron a otro artista que hace algo parecido, también con este hiperrealismo que cautiva y "cae de peso". Después de un rato de ver sus esculturas algo pasa adentro.

Los materiales con los que están hechas son fibra de vidrio, silicón, cabello humano, tela y lo que haga falta para que uno casi pueda verlos respirar.

Empezaré con el primero de los que les cuento, Evan Penny, que nació en Sudáfrica en 1953, y vive actualmente en Toronto. Él juega, no sólo con el hiperrealismo, sino con la desproporción, como si combinara la escultura con la fotografía, miren esto:


Ahora miren el perfil:


Por más que quisiera compartirles la experiencia de estar allí, me resulta imposible, porque el tamaño hace que sea sobrecogedor, miren esta, con su autor junto:


Des esta forma, se puede ver cada pelo, cada poro, cada arruga, es impresionante. Miren ahora esta, cuya postura distorsionada, unida al tamaño, lo hace más extraño aún:


Ahora algunos detalles:




La escultura se llama 'Jim Revisitado', de 2011.

Les cuento que este escultor, graduado con honores de la Escuela de Artes de Alberta, ha expuesto en Estados Unidos, Italia, Austria, Alemania, y por supuesto le ha dado la vuelta a Canadá.

Ahora pasemos a Ron Muek, que fue a quien conocía...

Tomado de la Wikipedia, les copio algo de quién es:

Mueck nació en 1958 en Australia y trabaja actualmente en el Reino Unido. Comenzó trabajando para la industria cinematográfica.
Se mudó a Londres para establecer su propia compañía, creando utilería y “animatronics” para la industria de la publicidad. A pesar de ser altamente detallados sus trabajos, eran diseñados para ser fotografiados desde un ángulo muy específico, ocultando así el desorden de la obra vista desde otro ángulo. Mueck con más y más frecuencia deseaba producir esculturas que se vieran perfectas desde cualquier ángulo.
En 1996 Mueck cambió hacia el “otro bando” colaborando con su suegra Paula Rego, para producir pequeñas figuras como parte de una escena que ella estaba mostrando en la Galería Hayward. Rego lo presentó con Charles Saatchi quien inmediatamente quedó sorprendido con su trabajo y comenzó a coleccionar y solicitar trabajos. Esto lo dirigió hacia la creación que le formó un nombre a Mueck, “Dead Dad” (papá muerto) que es una escalofriante e hiperrealista obra de silicona y otros materiales, del cuerpo muerto de su padre, reducido aproximadamente a dos tercios del tamaño natural. Es la única obra de Mueck que usa su propio pelo para el producto final.
Las esculturas de Mueck reproducen partes intimas del cuerpo humano, pero juega con la escala para crear imágenes que nos sacuden.
Su obra de cinco metros “Boy”, fue mostrada en 1999 en el “Millenium Dome” y más tarde se exhibió en la “Biennale de Venecia”.
Éste escultor formó parte de la exposición “Sensation” que causó polémica y otras reacciones extremas entre los críticos y el público. La pieza que expuso en esa ocasión era “Dead Dad”. Esa exposición incluyó también a otros “nuevos” artistas británicos como Damien Hirst y los hermanos Jake y kylo ren, que llevan su quehacer a extremos definitivamente estremecedores.

Les comparto primero unos minutos de unos videos de Youtube, con el que se darán mejor idea de quién es y cómo hace su trabajo, por si alguien quiere:

http://youtu.be/n_FGkVFQuMc

http://youtu.be/sRZ5eTg8Ix0

http://youtu.be/7MOauu4_nbE

Las piezas expuestas en nuestro museo eran tres, las dos primeras enormes, y la otra, impresionante y pequeña:



Aquí con nuestra querida prima Fabie, que nos visitó junto con Jean Marie para el fin de semana, junto a esta 'Cabeza de bebé, de 2003.



Dos detalles, donde se ve el pelo, insertado uno por uno.



La siguiente, la más impresionante, porque mide como 4 metros, no se imaginan lo que es ver cada parte:






Todo lo que les diga es poco...

Y esta, a cambio, una pequeña escultura, que impresiona muchísimo:




Los dejo con las ganas de que algún día puedan estar cerca de una de estas...

Besos hiperrealistas.